Caramelos

Creo que fue mi padre quien despertó en mi el amor por los colores, y bueno, si hacemos caso a Freud, el amor en general

Recuerdo cuando era pequeña, a mi padre trabajado en la mesa del comedor. Dibujaba planos. Por aquel entonces no había ordenadores ni impresoras, ni  programas de diseño gráfico. Había tira-lineas, lápices de colores, pocillos donde disolver las barras de pintura, difuminos, papel secante…

Yo me sentaba debajo de la mesa y mi padre me iba dando pinturas, colores, preciosos colores…

Y mi padre, pacientemente, trazaba las lineas, coloreaba, raspaba con una cuchilla, sacaba punta a los lapiceros, lapiceros de colores, preciosos colores.

Y yo, quedaba fascinada de colores…

El detalle del cierre, está realizado taladrando para hacer el orificio que luego se decora con una tacha de ojal por donde se mete una goma elástica . El corazón es de madera pintado en blanco y lunares grises.

Me gusta el matiz que deja la pintura de efecto tiza y su textura

El estarcido está realizado con pasta de efecto relieve, que es una especie de masilla parecida a la que se utiliza para rellenar grietas y alisar paredes, pero un poco mas fina y liquida. Hay varias marcas, yo utilizo la de Dayka porque seca rápido.

Las plantillas son diseño de Quedomonísimo.

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