De gallinas y corrales…

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Mi tía tenía una casa en un pueblo de Andalucía. Y la casa tenía un patio muy grande, precioso, con palmeras, una parra, limonero, su higuera, la hierba Luisa, un pozo y un corral. Y el corral tenía gallinas. Y un gallo. Y las gallinas eran de las de verdad. De esas que picotean de todo, que viven entre paja. De esas que tienen una larga vida. De esas que en nuestros tiempos son difíciles de encontrar.

 

Encima del corral había un pajar, que por tener, tenía hasta una bruja. Se llamaba Atanasia y disponía de dos caras. Creo recordar que una era verde y la otra roja. Por supuesto, una buena y otra mala. En la infancia estas cosas están bien escindidas, para no confundir.

La existencia de este personaje hacía que dar de comer a las gallinas resultara un poco estresante. Era como si unos ojos vigilasen cada movimiento que hacíamos. Darles de comer era todo un ritual. En la sobremesa troceábamos los restos de la comida. Recuerdo sobre todo hacer trocitos la corteza del melón y la sandía.

Lo peor de todo es que debajo del pajar también estaba el water, pues la casa de mi tía era muy antigua y no tenían aseo en el interior.. Creo que alguno de mis problemas intestinales se gestarón en aquella época, pues según me contaban yo mostraba cierta resistencia a ir sola al retrete.

En fin… historias de la infancia. Ese mundo mágico en el que crecemos y al que tenemos que decir adiós cuando asoma la adolescencia. Mundo de ogros, hadas, brujas…. y gallinas.

 

 

La elaboración de los platos la encontrareis en otras entradas. De tods formas, os remito a tutoriales sobre decoupage en vidrio de Youtube que son estupendos.

La caja está realizada también en decoupage, ya sabeis… recortar y pegar.

El detalle de la gallina está realizado con arcilla polimérica, la marca comercial mas conocida es Fimo y con un molde. Es un material interesante que cuando se le coge el gustillo da para mucho y es muy divertido. Hablaremos de ello en otra entrada.

 

The history of the Oxeye Daisy

Hoy entra oficialmente la primavera. Y en su honor he puesto esta entrada llenita de margaritas. Es una de las flores que mas me gusta, en todas sus variantes.

Recuerdo que de niña, en primavera y verano mi padre nos llevaba a un sitio precioso de la provincia de Jaén. Se llamaba, y tal vez aún se llame, La Aliseda. Por Abril y Mayo se llenaba de margaritas y amapolas. Uno de esos espectáculos preciosos que nos regala la vida.

 

En una de las servilletas que he encontrado para decorar un platito de cristal he descubierto la historia de Daisy.

 

 

Daisy es una margarita de la familia “Ojo de buey”. Son esas florecillas pequeñitas, blancas o amarillas que encontramos por los campos, esas que solemos llamar “manzanilla”. Parece que hay unas docientas especies de margaritas. Las ojo de buey dicen que son amadas y odiadas a la vez. Ya veis, como la vida misma. La razón de ello, es que hubo un tiempo en que fueron una plaga sobre los pastos y cosechas de Europa.

 

 

 

 

Esta es una de las primeras cajitas(la segunda o tercera) que hice cuando descubrí por casualidad el mundo del decoupage. En realidad no es un trabajo de decoupage, pues está forrada con papel de pliego que es mucho mas grueso que una servilleta, está a medio camino entre una cartulina y una servilleta. La etiqueta está hecha con el powerpoint y las margaritas que decoran la tapa ni recuerdo de donde las saqué. Tengo especial cariño a esta y otras cajitas que hice en mis inicios. Me gusta conservarlas, son parte de mi pasado, de mis recuerdos, por lo tanto, de mi misma, como La Aliseda.

 

 

Para el proceso de elaboración os remito a otras entradas donde explico la técnica del decoupage en madera y en vidrio.

La loza y el decoupage

Me encantaría poder trabajar la cerámica. Las arcillas, los barros, la porcelana, el vidrio… decorar con esmaltes y pigmentos de los de verdad. Pero claro, todo esto supone instalar y manejar materiales y herramientas que requieren de espacios físicos preparados para ello y mi familia no está dispuesta a consentir que sustituya parte del mobiliario por tornos y hornos que alcancen los 1200º en plan calderas del Titanic. Yo les comprendo y acepto las limitaciones que la realidad me impone. De momento me contento con las escasas clases de cerámica a las que una vez por semana asisto, pues mis otros quehaceres no me dejan mas tiempo para dedicarme a estos mis placeres.

 

Decorar objetos de loza o porcelana con pinturas cerámicas frías (de baja temperatura 160º-180º, o sea, horno casero) mezcladas con decoupage u otras técnicas, sólo tiene de común con el arte de la cerámica el soporte que utilizamos. Nos movemos en el terreno de “las manualidades”, artes menores pero igual de complejas,  bonitas, divertidas y muy creativas.

 

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Ça c’est Paris !!!

De París se pueden decir muchas cosas, menos que resulta indiferente. Es una ciudad increible. C’est magnifique. Es de esos lugares que se meten en tu vida y al que añoras volver. Pasear por Paris es un continuo descubrimiento, cada rincón sorprende. Cuando parece que ya lo has visto todo, doblas la esquina y ¡oh! una plaza, una iglesia o una tienda llena de ese glamour que solo tiene Paris.

 

C’ est la vie es una típica frase francesa que se suele decir para consolar a alguien cuando le sucede algo malo.

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Tuneando…

Un día me regalaron en el supermercado dos bandejas, una amarilla y otra verde. Son detalles que hacen para premiar la fidelidad del cliente, lo cual se agradece, pero a veces dudo si es premio o castigo, pues hay algunos objetos difíciles de dar uso.

Estas bandejas andaban por mi casa de un lado para otro, en la ambivalencia de si las mandaba a la basura o volvían al fondo del armario. Me da pena tirar objetos que con algún arreglillo pueden llegar a ser útiles, es mi vena reparadora, tendencia que en el mundo actúal está muy mermada. Eso de reparar no se lleva, se trate de objetos, de relaciones personales o de lo que sea. Pero, bueno, volvamos a la bandeja. Os la voy a presentar tal como era….

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De la huerta

 

 

Tengo un hermano que desde niño ha sido un “cocinilla” en el mejor sentido de la palabra. Este apego por los fogones le acarreó algún que otro encontronazo con mi padre, pues por aquella época el hecho de que un varoncito se mezclara con sartenes y tarteras provocaba pánico, ya que cuestionaba su futura “hombría”. Ni siquiera pensando en “los grandes chef” podían tolerar que su interés se colocara en otros lugares, pues el futuro profesional de mi hermano ya tenía destino, y mi padre no iba a consentir que nada ni nadie se interpusiese en él.

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¿Cómo lo hiciste…?

En los trabajos manuales cualquier material es válido. Lo que vamos a poner en juego es nuestra hábilidad para usarlo y nuestra creatividad. Desde luego que es mucho mejor utilizar buenos materiales. Nos resultará mas fácil manejar un papel de calidad, pues no se deformará tanto al mojarlo con la cola, no se deteriorará con el tiempo… Lo mismo pasa con los soportes. En los bazares chinos podemos encontrar gran variedad, sobre todo de cristal, pero son irregulares y tienen muchos defectos que van a dificultar el trabajo a realizar.. Los pegamentos y productos de barnizar y encolar que utilicemos también deben de ser de calidad. Calidad no significa el “mas caro”. Ya iremos viendo…

Ademas de buenos materiales, el trabajo manual requiere por encima de todo paciencia. Los trabajos manuales y las prisas son incompatibles. Ya sé que respetar los tiempos no se lleva hoy en día, por eso las manualidades y la artesanía con mayusculas no están de moda. Gran parte del éxito de una manualidad está en esto. El tiempo de secado de una cola, de una pintura… y sobre todo, el tiempo para gestar la idea. Un soporte, elegir un papel, colocar un detalle aquí o allá, recolocarlo al día siguiente…

Olvidarse de buscar la perfección. No existe. Se que es una desilusión, pero es así. En manualidades, como en la vida, si queremos disfrutar y no acabar derrotados, es recomendable posicionarnos en “hasta dónde es posible y la realidad nos permite”. Esto significa que muchas veces de lo que tenemos en la cabeza, de lo que desearíamos hacer, de cómo imaginamos que va a ser el resultado, a lo que luego conseguiremos, habrá una distancia, la que se recorre desde el Ideal a lo que luego será.

Las personas difíciles de satisfacer no deberían dedicarse a hacer manualidades porque sufrirán mucho. Nada de lo que hagan les llenará y todo terminará en la papelera. Mejor que solucionen este problema y luego se dediquen a las manualidades.

Para los obsesivos tampoco es una buena actividad. Nunca terminaran una manualidad, se pasarán horas y horas, dias y dias, meses y meses añadiendo detalles.

Bueno, lo que quiero transmitiros es que hacer manualidades no depende solo de los materiales, de hacer copias exactas de decoraciones de objetos y de aprender a la perfección las técnicas. Las manualidades son un arte, con minúsculas, pero no deja de ser un arte, por lo tanto son una mezcla de muchos factores.

 

 

 

Jazz, Blues… todo música

Son cuadros hechos con figuras 3D de músicos. Se utiliza como base unos bastidores de madera sobre los que se realizará la composición que se quiera.

Yo utilicé papeles con notas musicales. Y algunos motivos que creé en el power point como las notas que salen de la trompeta, la clave de sol que está colocada encima del músico y la silueta del violonchelo. También utilicé unas plantillas de stencil para hacer las letras, menos algunas, como la de BLUES del cuadro de abajo que son letras de cartón.

Las siluetas de los músicos están pintadas con acrílicos en marrón muy oscuro con algunos detalles en negro y dorado. Los pantalones llevan papel negro de servilleta con rayitas blancas finitas, imitando a los que suelen llevar lod músicos de jazz. El motivo de flores de la esquina es de fieltro marrón.

 

 

 

 

 

 

Para tus dulces momentos…

Este año se han puesto de moda las cajitas y vajillas con motivos de pastelitos y es que son una monada. Hace algún tiempo encontré unas servilletas con este tipo de motivos y se me ocurrió hacer unas cajitas para caramelos y unos platitos para café o para dulces.

 

 

La guinda esta hecha con una bola de porex  pintada con acrílico rojo y recubierta con polvos rojos para embossing. Al aplicar calor el poliestileno se hincha y le da el aspecto de una franbuesa…

Embossing es como estampar en relieve utilizando unos polvos a los que se les aplica calor.. Es un poco complicado explicarlo por escrito, mejor en un tutorial.

 

 

Esta lleva en la tapa un recortable en 3D. Y una cartulina de las utilizadas en Scrap que cubre la tapa y sobre la que va pegado el motivo de la muñeca.

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